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como invertir en negocios

¿Quieres saber cómo invertir en negocios? Te explico las principales vías, sus ventajas y desventajas

Hay diversas razones por las que considero la inversión en negocios una opción muy interesante para cualquier inversor.

Pero si tuviera que quedarme con una sola, sería esta: su elevada flexibilidad.

Y es que un negocio es uno de los pocos activos que nos da la libertad de escoger si queremos invertir:

  • Nuestro dinero (financiando startups o adquiriendo acciones de empresas que cotizan en bolsa).
  • Nuestro tiempo (dedicándolo a dirigir un negocio propio).
  • O incluso una combinación de ambos, para tener una cartera más balanceada (como es mi caso, por ejemplo).

Ahora bien, de todas estas opciones, ¿cuál es la adecuada para ti?

Porque como no puede ser de otra manera, cada uno de estos caminos tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Para ayudarte a elegir el tipo de inversión que más se adapta a tus necesidades y a tu perfil, voy a explicarte las distintas opciones que tienes para invertir en negocios y sus características.

Empiezo por las del primer grupo.

✅ Cómo invertir en negocios ajenos

En este caso, el principal recurso que invertirás será tu propio capital.

A mi juicio este es el camino más sencillo, porque:

  • Puedes realizar tu inversión en poco tiempo (mientras que levantar un negocio propio puede llevarte meses o incluso años).
  • Es mucho más sencillo generar ingresos pasivos, algo que te interesa si tu objetivo es alcanzar la libertad financiera.
  • Además, dependiendo del tipo de inversión que elijas, podrás empezar con un capital muy reducido.

A continuación te explico las dos grandes opciones que existen para invertir tu dinero en negocios ajenos.

➡️ #1. Comprar acciones de empresas que cotizan en bolsa

Quizá te extrañe que mencione la bolsa en un artículo sobre inversión en negocios.

Pero si lo piensas, tiene bastante sentido: cuando compras acciones de una empresa que cotiza en bolsa, lo que estás haciendo es adquirir una parte de esa empresa.

Las ventajas de esta fórmula son numerosas:

  • Son un activo muy líquido: por norma general, puedes vender las acciones que posees en tu cartera y salir de la inversión cuando lo desees.
  • Te permiten generar ingresos pasivos: en el caso de que compres acciones de empresas que repartan dividendos (no todas lo hacen).
  • Puedes empezar con un capital muy reducido: esto dependerá del valor de la acción de cada empresa (algunas cotizan a tan solo unas decenas de euros/dólares, mientras que otras lo hacen a cientos o miles). Pero si tu capital es reducido, el siguiente punto te interesa especialmente.
  • Tienes la opción de adquirir cestas de acciones: existen muchísimos fondos indexados y ETFs que han democratizado la inversión para particulares con poco capital, al permitir comprar paquetes de acciones de forma colectiva.

El principal obstáculo es que, si pretendes comprar acciones de empresas concretas y llevar una estrategia más personalizada, necesitas tener unos conocimientos elevados y dedicar mucho tiempo a seleccionar las mejores.

Por eso creé mi membresía ‘El Club de Dividendos’, donde cada mes analizo diversas empresas que reparten dividendos y te recomiendo las mejores para obtener ingresos pasivos de la bolsa. 

Si te interesa este tipo de inversión, te animo a echarle un vistazo.

➡️ #2. Inversión en startups

Otra opción es invertir en empresas que no cotizan en bolsa, pero consideramos que tienen un alto potencial de crecimiento.

Me refiero a las famosas startups.

Si bien es una inversión que puede ofrecerte una altísima rentabilidad, el riesgo también es muy elevado: y es que un número importante de startups no superan los primeros años de vida.

Al invertir en este tipo de empresas asumimos que la gran mayoría acabarán quebrando y perderemos todo el dinero invertido en ellas.

Pero entre las que sobrevivan, su éxito será tan grande (si las hemos elegido bien) que los beneficios compensarán las pérdidas y harán que la inversión en su conjunto resulte rentable.

De hecho, el escenario ideal para cualquier inversor sería dar con uno de los denominados “unicornios”.

En el ecosistema startup, este término nombra a las empresas cuya valoración ha superado los 1.000 millones de dólares antes de su salida a bolsa u OPV (como la empresa SpaceX de Elon Musk, la australiana Canva o la tecnológica china ByteDance, por citar algunas de las más recientes).

Por supuesto, detectar este tipo de empresas emergentes antes de que “exploten” no es nada sencillo.

Por eso este tipo de inversión es adecuada solo para inversores con conocimientos avanzados y que están dispuestos a asumir el elevado riesgo que conlleva.

Si tienes claro que este tipo de inversión es para ti, te explico las tres fórmulas más comunes que existen. Las he ordenado de menor a mayor capital requerido.

A. Mediante equity crowdfunding o crowdequity 

El crowdequity es un modelo de financiación colaborativa o participativa enfocado a empresas emergentes.

Existen diversas plataformas online especializadas que te permiten invertir cantidades mínimas (en algunos casos a partir de 50 €) por cada empresa. Así, tu dinero se une al del resto de inversores para financiar diferentes startups.

Se trata de la opción más asequible para inversores particulares, al no requerir el desembolso de grandes sumas de dinero.

Además, este modelo reduce considerablemente el riesgo global de la inversión, puesto que te permite diversificar tu capital entre startups de diversos tamaños y/o sectores (lo que hace más probable que las suficientes de ellas sobrevivan y te generen rentabilidad).

Como suele ocurrir, la dificultad aquí reside no solo en elegir las startups correctas, sino en encontrar plataformas fiables a través de las cuales invertir nuestro dinero.

Si quieres saber más, en este artículo te explico más a fondo cómo funciona el crowdequity.

Por otro lado, en este blog publico semanalmente artículos sobre diferentes tipos de inversión, además de reseñas sobre las plataformas y herramientas que yo misma utilizo, entrevistas con expertos, etc.

Si quieres estar al día de los futuros contenidos que lance, te animo a que te suscribas a mi newsletter gratuita.

B. Como business angel

El modelo que mayor implicación y conocimientos requiere.

Un business angel es un inversor particular que inyecta una gran suma de dinero (en algunos casos incluso decenas de miles de euros) en una startup para apoyar su crecimiento.

No solo eso, sino que además también aporta sus conocimientos, su experiencia y sus contactos, convirtiéndose en una especie de socio-mentor.

El retorno potencial es elevadísimo, pero los riesgos también se multiplican en consecuencia.

B. Mediante capital-riesgo

Los fondos de capital-riesgo son entidades especializadas y dirigidas por un gestor.

Así, el inversor no invierte su dinero directamente en la startup de su elección, sino que el fondo actúa como intermediario.

El capital mínimo requerido varía según el país, pero suele ser bastante elevado (por ejemplo, en España se sitúa actualmente en los 100.000 €, aunque se está barajando rebajar el mínimo).

Los fondos más grandes pueden llegar a mover centenares o miles de millones de euros, y en muchos casos intervienen incluso inversores institucionales.

✅ Cómo invertir en negocios dirigiendo el tuyo propio

Pasamos ahora a la opción contraria: la de invertir tu tiempo en un negocio propio, ya sea:

  • Creándolo tú mismo desde cero.
  • Adquiriendo uno que ya esté funcionando.

En ambos casos tendrás que realizar un desembolso económico, que será mayor o menor según el modelo de negocio que elijas.

Sin embargo, si he decidido incluir ambas vías aquí es porque, al convertirte en el dueño de un negocio, el mayor recurso que deberás invertir para hacerlo crecer será, normalmente, tu propio tiempo.

En este caso podemos distinguir entre:

  • Negocios online.
  • Negocios físicos.

Te los explico por separado.

➡️ #1. Modelos de negocio online

Los negocios online son aquellos que se gestionan por completo a través de Internet, por lo que no requieren un espacio físico para funcionar.

Esto es una gran ventaja a nivel económico, porque te permite montar un negocio con apenas 100 €, el coste de contratar un servicio de alojamiento para tu web (como se explica en el libro “The $100 Startup”, cuyo resumen puedes leer en mi blog).

Además, el riesgo de emprender un proyecto de este tipo es reducido, porque puedes compaginarlo con tu empleo durante un tiempo hasta comprobar que la idea es viable.

Por todas estas ventajas (y debido también al aumento del consumo de servicios y productos online en los últimos años) se trata de un modelo en auge.

Aunque por supuesto, para prosperar en este mundo es necesario contar con los conocimientos necesarios para ganar visibilidad y captar clientes online.

A continuación te muestro los modelos de negocios más viables en estos momentos.

Nota: si lo necesitas, en este artículo tienes 14 potenciales ideas para crear un negocio online.

A. Publicidad

Creas una web propia y permites que otras empresas se anuncien en ella para así generar ingresos.

Lo bueno de este modelo es que puedes tener varias webs funcionando simultáneamente y generando ingresos pasivos.

Además, existen plataformas como Google Adsense (el sistema de publicidad de Google) que te permiten incrustar anuncios de forma automática, lo que simplifica aún más el proceso.

El mayor inconveniente de este modelo es que, para obtener unos ingresos razonables, hace falta obtener una ingente cantidad de visitas online.

Además, dada la baja barrera de entrada, la competencia es muy elevada.

B. Servicios

Si ofreces un servicio profesional que se pueda prestar a través de Internet, este modelo puede ser una opción interesante.

Estos son los principales beneficios de vender tus servicios online:

  • Tu mercado potencial se amplía muchísimo: al trabajar por Internet, puedes captar clientes de literalmente cualquier parte del mundo.
  • Puedes poner el negocio en marcha con mucha rapidez: lo único que necesitas es una web donde mostrar lo que haces.
  • Trabajas cara a cara con tus clientes: esto te permite generar un vínculo más fuerte con ellos, lo que hará más probable que recomienden tus servicios y así beneficiarte del boca a boca para crecer.

Eso sí, ten en cuenta que estás intercambiando tu tiempo por dinero (ingresos activos), por lo que es un modelo poco escalable.

Una vez alcanzas tu tope, las únicas formas de seguir creciendo son aumentar tus tarifas para ganar más dinero por hora, o bien delegar parte de tu trabajo en terceros.

C. Venta de productos físicos

Aquí hablamos del modelo de tienda online o e-commerce.

Lo habitual es trabajar como distribuidor para otras marcas, ya sea:

  • Con stock propio: el modelo de e-commerce tradicional. Tienes más control sobre el proceso de compra, pero también corres un mayor riesgo de quedarte con stock parado y sufrir pérdidas.
  • Sin stock: también conocido como “dropshipping”. En este caso, tú solo te encargas de captar clientes y atenderlos, y es el proveedor el que realiza el envío (el riesgo disminuye, pero tienes menos control ante cualquier incidencia).

En ambos casos se trata de un modelo muy escalable, ya que los ingresos que generes no dependen directamente del tiempo que dedicas al negocio.

Por supuesto, también puedes fabricar y vender tus propios artículos manufacturados, pero en este caso la única manera de crecer será industrializar el proceso de fabricación o delegarlo.

D. Venta de productos digitales

Aquí incluimos cualquier producto que se consuma de forma digital, ya sean:

  • Cursos online.
  • Libros electrónicos.
  • Fotografías, ilustraciones, etc.

La ventaja frente a la venta de productos físicos es el coste: no solo te ahorras materiales y costes de entrega, sino que producir varias unidades de un curso online o una fotografía es tan sencillo como hacer un clic.

E. Venta de productos o servicios de terceros (afiliación)

El modelo de afiliación consiste en promocionar los productos o servicios de un tercero a cambio de una comisión por venta.

Por ejemplo, si tienes un pódcast sobre cocina saludable, puedes colaborar con diferentes profesionales de ese sector (restaurantes, nutricionistas, etc.) y promocionar sus negocios.

También puedes recomendar productos digitales e incluso físicos (por ejemplo, Amazon cuenta con un excelente programa de afiliación).

Lo más interesante de este modelo es que tú no intervienes en el proceso de envío ni en el servicio de atención al cliente. 

Además, al publicar contenidos de manera regular puedes crear una comunidad en torno a tu marca. De esta forma, si decides diversificar tu negocio (creando un curso de cocina propio, por ejemplo), ya tendrás una audiencia a la que ofrecérselo.

Eso sí, para llegar a tener tu propia audiencia necesitarás dedicar mucho tiempo y esfuerzo a generar contenidos de la máxima calidad.

F. Venta de negocios propios

Si tienes más perfil de emprendedor que de empresario, esta puede ser una buena opción para ti.

Aquí, en lugar de adquirir un proyecto ajeno, lo que haces es originar tu propio negocio y hacerlo crecer para, una vez empiece a dar rentabilidad, vendérselo a un tercero.

Se trata de una inversión muy poco líquida, porque puede pasar mucho tiempo desde que creas tu negocio hasta que consigues venderlo. Pero, a cambio, puedes conseguir grandes sumas de dinero por un proyecto que demuestre ser rentable.

➡️ #2. Modelos de negocio físicos

Los negocios físicos han ido perdiendo terreno durante los últimos años en beneficio de los online.

Además, a diferencia de lo que ocurría con estos últimos, es muy difícil (si no imposible) compatibilizar la actividad en una empresa física con tu empleo actual, lo que hace que sea una apuesta más arriesgada.

Eso por no hablar de los gastos propios de un negocio físico, entre los que se incluyen el alquiler o la compra de un local.

Pero nada de esto impide que se puedan seguir encontrando buenas oportunidades en este ámbito.

A la hora de invertir en un negocio físico puedes:

A. Crear un negocio propio o adquirir uno existente

Tanto si decides partir de tu propia idea como si compras la empresa de otra persona, en ambos casos la ventaja es la misma: tú eres el dueño del negocio, lo que te ofrece total libertad para tomar tus propias decisiones.

A cambio, los riesgos son mayores, porque estarás trabajando sin red.

Y dado el elevado coste que supone gestionar un negocio físico, las pérdidas económicas si la empresa fracasa pueden ser elevadísimas.

En el caso de que te vaya bien y el negocio prospere, la principal manera de escalar será delegar en otras personas (normalmente contratando empleados).

B. Crear o adquirir una franquicia

En una franquicia, el dueño o franquiciador le concede a una persona o empresa (el franquiciado) los derechos de explotación de su producto, actividad o nombre comercial en una zona y periodo de tiempo concretos.

Esta concesión se realiza a cambio de una contrapartida económica, que suele consistir en:

  • Una cuota única que se paga al principio del contrato.
  • Un porcentaje de la facturación del negocio (regalías) que el franquiciado abona al franquiciador de manera regular.

A cambio de este pago, el franquiciador tiene derecho a utilizar:

  • El nombre de la empresa y su marca.
  • Su know how o saber hacer.
  • Los elementos de diseño acordes a los del establecimiento original.

Tanto si decides convertirte en franquiciado de una empresa como si aspiras a crear tu propia franquicia, el desembolso económico que debes realizar es elevado.

Sin embargo, si analizas la viabilidad de la franquicia y tomas las decisiones correctas, puede convertirse en una excelente inversión (además, si decides generar tu propia franquicia, podrías conseguir ingresos pasivos a través del trabajo de tus franquiciados).

✅ [Opinión personal] ¿En qué casos recomiendo invertir en negocios?

Desde mi punto de vista, cualquiera de los modelos que hemos analizado pueden convertirse en inversiones altamente rentables. Máxime cuando, además, todas ellas son compatibles entre sí.

Y esto es algo que puedo garantizarte por propia experiencia, porque yo misma aplico la gran mayoría de las inversiones mencionadas en este post.

En tu caso, puedes optar por invertir solo tu tiempo creando un negocio propio, utilizar tu capital para invertir en un negocio ajeno o combinar ambas vías.

El camino que elijas dependerá de tus objetivos, tu estrategia y tu perfil como inversor.

Confío en que esta breve introducción a la inversión en negocios te haya resultado útil. Y si tienes cualquier duda, puedes dejármela en los comentarios para que todos podamos beneficiarnos de la respuesta.

Hasta el próximo artículo, ¡te deseo unas muy felices inversiones!

Fundadora de El Club de Inversión

Sobre la autora de este artículo

Andrea Redondo es la fundadora de El Club de Inversión, un proyecto activo desde el año 2017.

Es licenciada en Derecho, Economía y Finanzas y es asesora financiera acreditada por la CNVM. Reconocida con el Premio Rankia a Mejor Divulgadora Financiera.

Divulgadora financiera de prestigio, tiene más de 20 años de experiencia en el mundo de la educación financiera y la inversión en múltiples clases de activos.

6 comentarios en “¿Quieres saber cómo invertir en negocios? Te explico las principales vías, sus ventajas y desventajas”

  1. Muy buen articulo!…Me gustaría plantear una duda: Si una empresa cotiza en varias bolsas…cuál elijo? Me planteo comenzar a invertir en algunas acciones y no entiendo muy bien si hay ventaja de una u otra elección

    1. ¡Muchas gracias! María por compartir tu valoración sobre el artículo publicado por parte de Andrea. Respecto a tu consulta, una compañía, podría cotizar mediante un ADR en la bolsa de EEUU, aunque por ejemplo fuera europea. Podrás por tanto invertir en cualquiera de ambas bolsas. Sin embargo, la cotización de la acción será diferente. Un ejemplo lo puedes encontrar con compañías europeas como Allianz SE ADR en EEUU. Esperamos haberte podido ayudar. Un saludo.

  2. Hoy en día existen muchos tipos de negocios en las que podemos invertir ya que cada día vamos avanzando, también hay negocios que no necesitan de inversión, pero si hay que tomar en cuenta nuestras ideas, estudiar más a fondo todos los aspectos y realizar un análisis para que pueda llevarse a cabo.

    1. ¡Muchas gracias! Paola 🙂 por compartir tu valoración sobre los tipos de negocios y las excelentes oportunidades que ofrecen a cualquier tipo de inversor, sin importar su capital de partida. Un saludo.

  3. Hola Andrea:

    en efecto, es muy amplio el panorama de donde invertir, creo que es importante identificar a donde queremos llegar.

    todo lo que compartes en tus blogs son de gran ayuda, es por eso que sigo tus comentarios de gran valor, gracias.

    1. El Club de Inversión

      Hola Juan Diego, muchas gracias por el feedback y la valoración tan amable que nos regalas. Nos alegra contar con alguien como tú en la comunidad. Un abrazo.

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