En este artículo, te explicaré cómo los ciclos económicos pueden ayudarte a comprender e interpretar la situación económica de un país o de la totalidad del mundo en su conjunto.
Y es que, como luego veremos, esta evolución cíclica afecta a todo tipo de activos y sectores.
Por tanto, es de vital importancia conocer su funcionamiento, especialmente como inversores, ya que puede ayudarnos a «leer» la situación, detectar cuál es el ciclo económico actual y a anticiparnos, en cierta medida, a los movimientos del mercado.
Pero, antes de nada, empecemos por ver qué son exactamente los «ciclos económicos».
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Toggle✅ Ciclos económicos: definición
Llamamos ciclos económicos a las distintas fases por las que atraviesa la economía de forma sucesiva, de modo que a un período expansivo sigue otro contractivo.
Efectivamente, la naturaleza cíclica de estas fases implica que la evolución económica se comporta siempre de forma circular. Por tanto, al finalizar un ciclo completo, comenzará otro conjunto de fenómenos económicos que va a seguir una evolución muy similar al anterior.
Por supuesto, la complejidad de la realidad económica hace que haya infinitos matices y variaciones. Nunca una fase expansiva va a ser exactamente igual a otra y, por supuesto, nunca encontramos ciclos económicos con la misma duración.
Sin embargo, a grandes rasgos, está empíricamente demostrado que el comportamiento general de la economía siempre va a seguir este patrón de fluctuaciones cíclicas.
➡️ Explicación de los ciclos económicos según el autor
A nivel teórico, los ciclos económicos han sido objeto de numerosos estudios, donde cada analista aporta su visión particular.
En este sentido, aunque todos coincidan en explicar la economía capitalista a través de fases sucesivas, las interpretaciones y explicaciones teóricas no tienen por qué coincidir plenamente.
Así, autores como Kondatriev, Schumpeter, Keynes, Marx o la escuela austriaca aportan interpretaciones muy diversas, sobre todo en cuanto a las causas de los ciclos económicos y las posibles soluciones:
- Los ciclos económicos, según Keynes, se mueven esencialmente a causa de la demanda agregada (bajo gasto e inversión por parte del sector privado) y la psicología de los inversores. Además, este autor defiende la intervención activa del Estado para contrarrestar los efectos negativos de las crisis cíclicas.
- Sin embargo, la explicación de los ciclos económicos de Schumpeter da más peso a la parte de la oferta y las tecnologías disruptivas. De este modo, las innovaciones radicales (como la máquina de vapor o la electricidad) son las que provocan los grandes cambios de fase. Además, este economista aboga por un papel pasivo del Estado en estas situaciones.
- En la escuela austríaca de economía, además de abogarse por la no intervención estatal, se da mucha importancia al papel de los bancos centrales como causantes de las crisis cíclicas. Si te interesa esta corriente de pensamiento, uno de los libros más representativos es «Dinero, crédito bancario y ciclos económicos, de Huerta de Soto».
En el plano práctico, destaca el enfoque de los ciclos económicos de Ray Dalio, que ha sabido diseñar una estrategia de inversión capaz de aprovechar las distintas fases.
De hecho, en su libro «Principios para enfrentarse al nuevo orden mundial», analiza los macrociclos históricos que explican el auge y decadencia de los países.
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✅ Fases de los ciclos económicos
Una vez que hemos visto cuáles son las características de los ciclos económicos y cómo se definen a nivel teórico, podemos entrar de lleno a explicar cuáles son las fases en las que se estructuran.
Habitualmente, se habla de cuatro fases en la definición de los ciclos económicos, aunque ciertos autores prefieren subdividir algunas de ellas.
Para simplificar, yo mantendré la estructura clásica, que es la que puedes ver en este gráfico de los ciclos económicos:

Veamos, pues, cuáles son las características más importantes de cada una de estas 4 fases del ciclo económico:
➡️ #1. Recuperación y expansión
La primera fase tiene lugar justo cuando finaliza una época de depresión o crisis económica.
De este modo, la economía empieza a dar señales de recuperación, advirtiéndose el inicio de una nueva fase del ciclo.
Poco a poco, los efectos positivos se van multiplicando y generalizando, ya que todos los elementos y actores de la economía interactúan entre sí. Se entraría poco a poco, por tanto, en una subfase de expansión, que se caracteriza por una aceleración del crecimiento, tal y como puedes ver en el gráfico anterior.
Por supuesto, los mercados financieros reaccionan también de forma expansiva, empezando a verse alzas de cotizaciones cada vez más evidentes. Los tipos de interés están en niveles bajos, normalmente, y tienden a subir gradualmente a medida que la economía se fortalece.
Como es lógico, quienes comienzan a invertir en esta fase son los que suelen obtener mayores plusvalías, porque también son los que tienen que asumir un mayor riesgo respecto a futuras depresiones económicas.
➡️ #2. Auge
Este sería el punto álgido que culmina la fase de expansión. Aquí, las bolsas suelen encontrarse en máximos históricos, con una euforia generalizada.
En este momento, el impulso de crecimiento económico empieza a dar sus primeros síntomas de debilidad. La economía suele estar en una situación de «sobrecalentamiento», con una cierta saturación a nivel productivo y financiero.
También suele comenzar a verse algo de inflación, que se irá acelerando progresivamente, así como subidas de las tasas de interés.
De este modo, durante la fase de auge, el ritmo económico empieza a disminuir, mostrando señales de agotamiento.
Hacia el final de esta fase, es habitual que se dé una entrada masiva de inversores en los mercados, movidos por el «FOMO» (fear of missing out o «miedo a perderse algo»), que les lleva a tomar decisiones a veces precipitadas.
Sin embargo, cuando se entra de forma tardía y sin una adecuada evaluación del riesgo, es posible que las ganancias sean mínimas o, muy probablemente, que incluso se produzcan pérdidas.
➡️ #3. Recesión
Al intensificarse esos primeros síntomas de debilidad económica, se entraría ya en la fase de recesión o contracción económica.
Habitualmente, esto supone una importante caída de la inversión, la producción y, consecuentemente, del empleo. De hecho, todos estos factores se retroalimentan entre sí, intensificando el efecto negativo sobre la economía.
Además, distintos estudios han demostrado que las recesiones tienden a ser más profundas y persistentes cuando coinciden con una contracción del ciclo financiero.
Lógicamente, las bolsas también recogen este sentimiento del mercado, comenzando a verse caídas cada vez más acusadas.
En esta situación, es habitual que muchos inversores sin suficiente experiencia entren en pánico, produciéndose lo que se denomina «FUD»: fear, uncertainty and doubt o «miedo, incertidumbre y duda» ante las condiciones económicas.
Sin embargo, los más experimentados saben aprovechar las oportunidades para comprar activos de calidad a mejores precios.
En cualquier caso, aunque las épocas de crisis se vean como muy negativas, realmente en los ciclos económicos la recesión es una fase imprescindible, con poderosos efectos positivos.
Así, suponen poner fin a los excesos anteriores, preparando la situación para una próxima recuperación de los efectos del ciclo económico.
➡️ #4. Depresión
La fase del ciclo económico de depresión es el punto más bajo de todo el proceso, que se caracteriza por una especie de bucle en el que se suele dar:
- Una elevada tasa de desempleo o paro.
- Consecuentemente, una escasa demanda por parte de los consumidores, que se queda muy por debajo de la capacidad de producción del sector de bienes y servicios de consumo.
- Dada esta baja demanda, los precios tienden a permanecer estables o incluso a bajar, para dar salida a la producción.
En las bolsas, suele verse un sentimiento de «capitulación», que vendría a ser el momento en que los inversores venden sus activos en pánico de forma masiva, generalmente tras una caída prolongada del mercado, marcando el punto de máximo pesimismo y, a menudo, el final de una tendencia bajista.
A menudo, en esta fase no se vislumbra una mejora inminente, siendo generalizado el desánimo en la mayoría de la sociedad, aunque puede haber un distinto grado de depresiones en distintas épocas.
El ejemplo prototípico es el del crack del 29 en Estados Unidos (The Great Depression o Gran Depresión).De todos modos, como puedes ver en la gráfica de los ciclos económicos, no es sino la antesala de un nuevo inicio de ciclo, que empezará a percibirse con los primeros síntomas de recuperación económica.
✅ ¿Es fácil saber en qué fase del ciclo nos encontramos?
Con carácter general, es relativamente fácil detectar las fases de la actividad económica cuando ya alcanzan cierto impulso. Sin embargo, es difícil saber:
- Cuándo está finalizando una fase y comenzando otra.
- Cuál es la duración de los ciclos económicos a priori.
Y es que la realidad económica es infinitamente rica y no fácilmente predecible.
Piensa, por ejemplo, en los máximos históricos en bolsa. Cuando se produce uno, es imposible anticipar si es la antesala de una caída o si va a continuar ascendiendo hasta consolidar un máximo histórico todavía más arriba.
En consecuencia, lo realmente importante es:
- Saber identificar las fases: como te decía, a partir de cierto momento de evolución de las distintas etapas, es relativamente fácil saber cuál es la fase del ciclo económico actual.
- No ignorar la naturaleza cíclica de la economía: en momentos de euforia o depresión, es fácil dejarse llevar por el ánimo general y pensar que la fase actual va a continuar indefinidamente. Sin embargo, aunque no conozcamos el «cuándo», sí sabemos que no hay nada estático en economía y que, antes o después, la situación empezará a «darse la vuelta», produciéndose auges y crisis cíclicas.
- Saber adaptarse a cada una de estas etapas de los ciclos económicos: no podemos reaccionar de igual modo ante una fase expansiva que ante una de recesión. Las estrategias, los activos y las precauciones deben adecuarse a la situación real de los mercados. Por tanto, es imprescindible tener un buen control del factor psicológico, mucha paciencia y suficiente flexibilidad ante la información financiera que recibimos.
En general, lo más recomendable es invertir en bolsa siempre en la misma dirección que la tendencia del mercado, aunque pueda haber ciertas excepciones, como luego te explicaré.
De este modo, no deberías hacer ventas en corto si el mercado es alcista. Ahora bien, esto tampoco significa que te recomiende hacerlas cuando las bolsas caen, ya que se necesita mucha experiencia para hacerlo correctamente.
Por tanto, si tu enfoque es a largo plazo, lo mejor puede ser realizar compras promediadas de forma regular, para construir una cartera sólida y a precios adecuados, manteniendo esa estrategia en el tiempo.ras promediadas de forma regular, para construir una cartera sólida y a precios adecuados,y mantener esa planificación económica.
✅ Tipos de ciclos económicos y sus características
La clasificación de los ciclos económicos más utilizada es la que tiene en cuenta su duración. Y es que, como ya he mencionado, aunque la sucesión de fases sea siempre la misma dados sus componentes cíclicos, la duración de cada una de ellas puede variar considerablemente.
Por tanto, según la clasificación más extendida, tenemos tres clases de ciclos económicos:
- Ciclos cortos, pequeños o de Kitchin: el ciclo completo tiene una duración promedio de 40 meses. En estos casos, es posible que nunca se produzca una fase de depresión como tal. Por ejemplo, un ciclo de Kitchin sería el que tuvo lugar, aproximadamente, entre diciembre de 2005 y junio de 2009 (cerrándose tras la grave crisis de 2008).
- Ciclos medios o de Juglar: su duración media rondaría los 8 años, aunque puede oscilar entre los 7 y los 11 con carácter general. Siguiendo con el ejemplo anterior, un ciclo de Juglar sería el que abarcó desde diciembre de 2005 hasta julio de 2012 (comprendiendo dos ciclos de Kitchin).
- Ciclos largos o de Kondratieff: estos grandes ciclos económicos pueden llegar a abarcar extensos períodos de hasta 50 o 60 años. No obstante, realmente se trata de ciclos que agrupan otros más pequeños. Así, por ejemplo, en un ciclo largo de expansión, los ascensos son prolongados, aunque haya «subciclos» con fases de recesión. De igual modo, en las grandes fases de depresión, los ascensos son débiles y cortos y la recesión, prolongada. Por ejemplo, el último ciclo de Kondratieff abarcaría desde 1949 hasta prácticamente la actualidad, aunque es difícil determinar fechas precisas para estos ciclos largos u «ondas largas».
En consecuencia, al analizar el comportamiento cíclico de la economía, no podemos perder la visión de conjunto ni las características de los ciclos económicos. Así, una breve fase de recesión puede insertarse dentro de un gran ciclo de crecimiento, que solo podemos apreciar cuando alejamos nuestro punto de vista.
✅ ¿Cómo invertir de acuerdo con el ciclo económico?
Sin duda, el primer paso imprescindible es aprender a identificar la fase del ciclo lo mejor posible. Y no solo la fase, sino el grado de madurez de dicha fase, ya que esto podrá darte una idea aproximada de hacia dónde se dirige la economía en su conjunto.
Como te decía más arriba, por regla general, no se debe ir contra el ciclo económico ni ignorarlo, sino que hay que adaptarse.
No obstante, el movimiento del Contrarian Investing se fundamenta justamente en lo opuesto: operar en el sentido contrario a la tendencia dominante del mercado. Ahora bien, este tipo de estrategias contrarian solo están al alcance de inversores experimentados, con profundos conocimientos del mercado y una amplísima trayectoria invirtiendo.
Para la inmensa mayoría de inversores particulares, lo más prudente para mantener bajo control los riesgos de invertir en bolsa y en otros activos, es operar a favor de la tendencia.
En este sentido, te recomiendo fijarte en las siguientes cuestiones:
- Renta fija vs. renta variable: con carácter general, en la fase de recuperación y expansión económica, suele ser un buen momento para priorizar la renta variable, ya que los precios serán todavía razonables y el momentum, positivo. Por supuesto, el final de la fase de depresión puede ofrecer magníficas oportunidades para comprar acciones baratas. En la madurez de la fase de auge o en el inicio de la contracción, es habitual refugiarse en la renta fija, así como en el oro y en las materias primas.
- Sectores: hay sectores que dependen más del ciclo económico, mientras que otros son más independientes. Así, los cíclicos serían el turismo, el sector financiero, los bienes de consumo, el sector tecnológico y el industrial. Por el contrario, los sectores defensivos no se ven afectados de forma significativa por los ciclos. Se trata, por ejemplo, de los bienes de primera necesidad, empresas de servicios públicos y compañías farmacéuticas.
- Diversificación: por supuesto, el hecho de priorizar uno u otro tipo de activo no debe hacerte olvidar que una buena diversificación de inversiones es esencial para reducir el riesgo global de tu cartera, especialmente para enfrentarte a las crisis cíclicas con ciertas garantías. Me refiero tanto a la diversificación en activos como en sectores, mercados, divisas y zonas geográficas.
En cualquier caso, dentro de estas pautas generales, siempre deberías adaptar tu estrategia de inversión a tus características y necesidades individuales. Al fin y al cabo, cada persona tiene su propio perfil de riesgo, sus expectativas de rentabilidad y su horizonte temporal.
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✅ [Conclusión] Entender los ciclos económicos para comprender la economía
Como has podido ver, tener claro cuáles son los ciclos económicos, cómo se miden y en qué fases se estructuran, es de vital importancia para comprender la economía de un país.
No obstante, es evidente que resulta más fácil estudiarlos a posteriori que detectar los cambios de fase mientras están sucediendo. Así, por ejemplo, si quisiésemos anticiparnos a la evolución de los ciclos económicos en España o cualquier otro país, seguramente nos equivocaríamos muchas veces.
Sin embargo, siempre se pueden detectar señales que nos den algunas pistas sobre la evolución de la economía en España en 2026 y años posteriores.
Por otra parte, aunque haya diferentes visiones e interpretaciones teóricas de esta cuestión, ningún autor niega la existencia de los ciclos ni su impacto en los distintos agentes económicos.
De este modo, la evolución de los ciclos económicos en Macroeconomía tiene su reflejo práctico en el día a día de empresarios, inversores o trabajadores.
De hecho, se producen exactamente las mismas fases del ciclo económico en la actividad empresarial.
Pero, ¿podemos aprovechar este conocimiento teórico para invertir mejor?
➡️ [Opinión personal de Andrea] ¿Cómo utilizo el ciclo económico para invertir?
Personalmente, me parece fundamental entender la inestabilidad de los ciclos económicos para invertir de manera inteligente y no acabar comprando caro (en lo alto del ciclo) y vendiendo barato (en lo bajo del ciclo).
Por supuesto, esto no solo es aplicable a la compra de acciones en bolsa, sino que afecta, en mayor o menor medida, a cualquier tipo de inversión: sector inmobiliario, criptomonedas, materias primas, etc.
Además, entender las fases del ciclo económico también te va a permitir tener una visión a más largo plazo, alejarte de tus emociones y vivir las inversiones de manera más tranquila. Así, no te verás tan afectado por las crisis o los mercados bajistas, pues sabes que forman parte de la evolución natural y cíclica de la economía.
Esto te permitirá afrontar mejor las consecuencias de los ciclos económicos y prepararte para el siguiente cambio de fase.
En definitiva, espero que esta breve explicación de los ciclos de mercado te pueda resultar útil para diseñar tu estrategia de inversión y adaptarte a las distintas fases de los mercados. Como siempre, me encantará leer tu opinión en los comentarios.
Hasta el próximo artículo, ¡te deseo unas muy felices inversiones!
✅ Preguntas frecuentes sobre los ciclos económicos
La relación entre ciclos económicos y desempleo es evidente. Así, influyen directamente en las tasas de paro, ya que el empleo tiende a seguir la evolución de la actividad económica.
Durante las fases de expansión y auge, las empresas aumentan su producción y suelen contratar más trabajadores, reduciendo el desempleo.
En cambio, durante la recesión y la depresión, la caída en la demanda y la producción obliga a muchas compañías a reducir personal, lo que incrementa el paro.
Los ciclos económicos son las fluctuaciones periódicas por las que atraviesa la economía, alternando entre fases de crecimiento (expansión) y de contracción.
Esto implica que después de un período próspero suele venir otro de desaceleración, y viceversa.
Aunque la duración y la intensidad pueden variar, el patrón de altibajos se repite con el tiempo.
En la fase de expansión, los mercados financieros suelen subir, con precios accesibles y buen apetito por riesgo.
Durante el auge, los precios tienden a alcanzar máximos históricos, aunque puedan advertirse señales de sobrevaloración.
En la recesión, los mercados suelen caer, afectando la mayoría de activos, y la incertidumbre aumenta.
En una depresión, suele haber una caída generalizada del valor de los activos y un sentimiento de pesimismo predominante.
Un ejemplo claro de fase de depresión dentro de un ciclo económico fue la llamada «Gran Depresión» (The Great Depression) de 1929 en Estados Unidos, después de un gran auge bursátil.
Otro caso es la crisis financiera global de 2008, que sucedió a una etapa de expansión prolongada y generó una recesión a nivel mundial.
Las fases más reconocidas son cuatro: recuperación/expansión, auge, recesión o contracción, y depresión:
- Durante la recuperación la economía comienza a reactivarse, con crecimiento creciente.
- El auge marca el punto máximo de expansión, con mercados eufóricos y posibles señales de sobrecalentamiento.
- En la recesión se produce una caída en producción, empleo y valor de activos.
- La depresión representa el punto más bajo: alto desempleo, baja demanda y pesimismo generalizado.
No se puede predecir con exactitud cuándo cambia una fase. Cada ciclo puede diferir en duración, intensidad y contexto, por lo que basarse solo en historia no garantiza resultados.
Además, el exceso de confianza en los ciclos puede llevar a cometer errores de timing. Por eso, conviene combinar el conocimiento de ciclos con disciplina, diversificación y un horizonte de inversión razonable.
No es fácil determinar con precisión cuándo termina una fase y comienza otra. Las transiciones pueden ser sutiles y confundirse con simples correcciones de mercado.
Por tanto, las señales suelen ser más claras una vez que la fase ya está consolidada, pero anticiparlas con certeza requiere mucho análisis e intuición.
Porque ningún ciclo económico ni fase dura para siempre.
De este modo, diversificar entre distintos activos, sectores, mercados, divisas y zonas geográficas reduce la exposición al riesgo de un único ciclo o economía. Así, la caída de unos activos puede compensarse con la estabilidad de otros.
El ciclo económico de una empresa hace referencia a las fases que atraviesa su actividad productiva y financiera a lo largo del tiempo.
Estas etapas suelen coincidir con las del ciclo económico general (expansión, auge, recesión y depresión), aunque su impacto puede variar según el sector y la gestión interna.
Comprender el ciclo económico de una empresa permite a los inversores y directivos anticiparse a cambios del entorno y tomar decisiones estratégicas más acertadas.
El ciclo económico real hace referencia a las fluctuaciones en la producción, el empleo y el consumo que se dan en la economía real, es decir, en la actividad productiva tangible de bienes y servicios.
Se centra en aspectos como el PIB, el desempleo o la inversión empresarial, excluyendo factores puramente financieros.
A diferencia del ciclo financiero, que analiza variables como el crédito, los mercados bursátiles o la deuda, el ciclo económico real se enfoca en la economía productiva.
La estrategia contrarian consiste en invertir en sentido opuesto a la tendencia dominante del ciclo económico. Por ejemplo, comprar cuando otros venden en recesión o vender cuando otros compran en auge.
Este enfoque requiere experiencia, convicción y tolerancia al riesgo, ya que implica ir contra el sentimiento general del mercado.
Durante la recuperación y expansión suele ser recomendable apostar por renta variable, ya que los precios y el momentum son favorables.
Al acercarse al final del auge o durante la recesión, muchos inversores optan por renta fija, materias primas o activos refugio como el oro.
Al final de una depresión puede haber oportunidades atractivas para comprar activos de calidad a precios muy bajos.
Mantener una estrategia constante a largo plazo, con compras periódicas (promediado), puede reducir el riesgo de entrar y salir en momentos inoportunos.
Algunas teorías (como la de Keynes) atribuyen los ciclos a variaciones en la demanda agregada y al sentimiento de inversores.
Otras (Schumpeter) destacan el papel de las innovaciones tecnológicas y la oferta como motor de las fases expansivas.
Por su parte, la escuela austríaca señala la intervención de los bancos centrales y el crédito como causas de los desequilibrios.
Sectores cíclicos (como turismo, financiero, consumo discrecional, tecnológico e industrial) suelen beneficiarse en expansiones o auge, cuando la demanda crece.
Los sectores defensivos (bienes de primera necesidad, servicios públicos, farmacéutico) suelen mantenerse más estables, incluso en recesiones o depresiones.
La selección de sectores puede marcar la diferencia en una cartera, según la fase económica.
Se distinguen tres niveles de ciclo por duración: ciclos cortos (o de Kitchin), ciclos medios (o de Juglar) y ciclos largos (o de Kondratieff).
- Los ciclos cortos duran alrededor de 40 meses y pueden no incluir una depresión marcada.
- Los ciclos medios suelen tener una duración de 7 a 11 años.
- Los ciclos largos pueden abarcar entre 50 y 60 años y agrupar varios ciclos menores en su interior.



12 comentarios en “Qué son los ciclos económicos y cómo aprovecharlos para invertir”
Este tema es posiblemente de los más críticos en el ámbito de educación financiera. Ojalá lo conociese todo el mundo ya que entendiendo los ciclos del mercado tienes una buena base para poder trabajar. Ha sido uno de mis mayores aprendizajes en el mundo Cripto y me salvó el otro punto clave que es no inviertas más allá de lo que te puedas permitir perder. Con estos dos puntos la idea es ir probando poco a poco y aprendiendo de tal manera que siempre puedas estar “in the Game” consolidando aprendizajes en cada ciclo :-). Mil gracias por el artículo!! Justo ha coincidido que estaba leyendo el capítulo de los ciclos de las criptomonedas de vuestro último libro 🙂
Hola Carlos. ¡Vaya! Muchas gracias por compartir tu experiencia de una manera tan detallada y esperamos que disfrutes el libro amigo. Un abrazo.
Sin duda entender los ciclos económicos son la base mas importante para invertir según el momento en el cual se encuentre, pues no afecta a todas las inversiones por igual , así lo expone Ray Dalio como tu dices Andrea en Como funciona la economía.
Un saludo.
Hola Herminio. Gracias por tus palabras y por aportar tu reflexión.
Muchas gracias!
Es nuestra labor Luis, un verdadero placer.
Efectivamente así es como suceden los ciclos en enonomía y en otros ámbitos de la vida, lo realmente importante es saber localizarlos y “aprovecharte” de cada una de esas fases.
Muy bien explicado y muy bien desarrollado. Enhorabuena al equipo y en especial a Andrea.
Salutacions
Muchas gracias por tu reflexión y feedback Nacho. Un abrazo.
Estimada Andrea gracias por tus videos y tus enseñanzas, en verdad es de admirar encontrar un ser Humano como Tú, con esos grandes dotes, para enseñarnos y mostrarnos caminos en la vía de las Inversiones, además de mostrarnos posibles caminos para andar.
Abrazo grande
IRMA RAMIREZ
Como siempre Irma, muchas gracias por apreciarlo.
Buenas Andrea, tengo una duda:
Entiendo que la renta variable es más rentable en la fase de expansión, y que en la fase de auge es preferible ir a renta fija, oro, materias primas… Pero, ¿eso quiere decir que en ese momento debemos salir de posiciones de renta variable para meterlo en los otros? ¿O simplemente lo dejamos como está e invertimos a partir de ese momento en los otros?
Gracias de antemano.
Te sigo desde hace unos meses. He leído varios libros, estoy leyendo aún y no dejaré de hacerlo pues aprendo mucho (y rápido), escucho podcasts, etc. He hecho el curso ARALP y estoy encantado 🙂 . También compro algunas acciones aprovechando cuando están infravaloradas (un poco utilizando la estrategia de Geraldine Weiss). Probablemente me una más adelante a tu curso de dividendos, porque aunque creo estar haciéndolo bien (o nada mal) me gustaría tener en cuenta tu criterio.
Muchas gracias Andrea por el trabajazo que haces, un abrazo, y felices inversiones 🙂
Hola Javier. Muchas gracias por el feedback, como siempre es bien recibido. En cuanto a tu cuestión, no es posible dar una valoración. Habría que tener en cuenta la cartera, tu estrategia y tu perfil de riesgo. Luego, es en lo que te has de fijar para aplicar tu operativa, no en genéricos. Un abrazo.