Que son los bonos

¿Qué son los bonos? Definición, características y estrategias a tener en cuenta

Un bono es el instrumento financiero de renta fija ideal para 3 tipos de perfiles:

  • Inversores más conservadores.
  • Inversores que buscan recibir unos ingresos periódicos.
  • Inversores que buscan cubrirse de algún modo de las bajadas de la bolsa.

La ventaja de los bonos reside en que el riesgo de inversión es mucho menor si lo comparamos con otros activos financieros, como por ejemplo las acciones (aunque tampoco están exentos de riesgo, algo que te detallaré a lo largo de este artículo).

Es por eso que los bonos pueden ser, en ocasiones, una buena oportunidad de inversión.

Si después de lo que te acabo de explicar crees que este tipo de inversión puede ser interesante para ti, este artículo te va a venir muy bien porque te voy a explicar en profundidad:

  • Qué son los bonos exactamente.
  • Cuáles son los riesgos de invertir en ellos.
  • Los diferentes tipos de bonos que existen.
  • De qué forma puedes encontrarlos y comprarlos.

Porque recuerda, antes de invertir en cualquier activo financiero es imprescindible conocerlo a fondo.

 

✅ Qué son los bonos y cómo funcionan

Un bono (o título de deuda) es una parte proporcional de una deuda emitida por un Estado, una entidad pública o una empresa con la finalidad de recaudar fondos para poder financiarse.

Si te fijas, en realidad el objetivo de los bonos es el mismo que el de las acciones: financiar al emisor. Pero existen algunas diferencias entre ambos activos financieros que me gustaría remarcar antes de continuar:

  • Las acciones: al comprar acciones se compra una parte proporcional de la empresa y el inversor pasa a ser accionista de la misma.
  • Los bonos: al comprar bonos el inversor pasa a ser acreedor de la entidad emisora.

En realidad, los inversores de bonos hacen una labor parecida a la de un banco, prestan dinero a entidades y corporaciones a cambio de cobrar unos intereses y de recuperar el capital una vez finalice el plazo. De aquí que el inversor se convierta en acreedor.

El funcionamiento de los bonos es el siguiente:

El emisor del bono se compromete a devolver el dinero prestado al comprador a fecha de vencimiento y, además, según los términos pactados en el momento de la emisión del bono, pagará al comprador unos intereses (conocidos como cupón).

Como ves, el procedimiento es sencillo.

 

1. Terminología de los bonos

Antes de entrar a explicar cuáles son las características básicas de los bonos, es importante que estés familiarizado con el vocabulario básico:

  • Emisor: es la entidad (tanto pública como privada) que emite el bono; el que recibe el préstamos de los bonistas y adquiere un compromiso de pagar unos intereses y devolver el capital inicial (también conocido como principal).
  • Tenedor: son los compradores de los bonos, también conocidos como bonistas o inversores.
  • ISIN (International Securities Identification Numbering): es el número identificador de la mayoría de valores financieros a nivel internacional, entre ellos los bonos.
  • Principal: es la cantidad de dinero que presta el comprador del bono.
  • Cupón: es la cantidad que recibe el tenedor por los intereses que genera el bono.
  • Valor nominal: es el valor que se le asigna al bono en el momento de la emisión.
  • Vencimiento: es la fecha en la que el emisor del bono promete realizar la devolución del capital que el tenedor (o inversor) le prestó.
  • Mercado primario: es el lugar físico o virtual/online donde el emisor pone por primera vez a la venta sus títulos o emisiones.
  • Mercado secundario: es el lugar donde se compran y se venden los activos ya existentes.

Con estos términos claros, pasemos ya a entender la naturaleza de este activo.

2. Los bonos: ¿son un activo de renta fija?

Los bonos son un activo de renta fija porque, como ya te he comentado, se conoce con anterioridad cuál será el retorno de la inversión. Es decir, el inversor “sabe” que si se queda con el bono hasta su vencimiento, cobrará unos intereses y, además, recuperará la inversión inicial (el principal) al vencimiento del bono.

Aunque, mucha atención, los bonos NO son instrumentos financieros garantizados.

Que sean un activo financiero de renta fija no significa que invertir en bonos sea una inversión sin riesgos (en otro apartado te hablaré de cuáles son).

Sin embargo, a pesar de que los bonos sean renta fija, cuando un inversor compra los bonos en el mercado secundario (en la bolsa), puede estar realizando una inversión de renta variable (aunque el bono sigue siendo de renta fija).

¿Por qué?

Pues porque, en este caso, lo que está esperando el inversor es que el bono se revalorice para vender y obtener así sus ganancias (sin esperar el vencimiento).

En conclusión, un bono siempre es un activo de renta fija, aunque un inversor puede decidir invertir con este activo en el mercado bursátil buscando una rentabilidad variable.

La diferencia está en si te quedas el bono hasta vencimiento o vendes ese bono antes de vencimiento para conseguir una revalorización.

 

3. ¿Cómo se estipulan los intereses y el precio de los bonos?

En el mercado primario, donde el Estado o las entidades venden directamente sus bonos a los compradores interesados, el precio se establece mediante subasta competitiva. Y los intereses dependen 100% de la solvencia del emisor.

De hecho, cuanto más riesgo de solvencia tenga el emisor más intereses tendrá que pagar para que un inversor quiera prestarle el dinero.

En el mercado secundario los intereses dependen igualmente de la solvencia del emisor pero el precio (la cotización) del bono varía a tiempo real; y por lo tanto, los beneficios pueden verse modificados.

No es lo mismo obtener un 2% de 1.000 que un 2% de 800. En la primera opción cobrarías 20€ y en la segunda 16€.

 

✅ Tipos de bonos

Existen diferentes tipos de bonos y diferentes formas de clasificarlos:

  • Según el emisor.
  • La fecha de vencimiento.
  • Calidad crediticia.
  • Etc.

Si tu intención es invertir con este activo financiero, es importante que conozcas todos los tipos que existen y los pormenores de cada uno de ellos.

 

1. Bonos según el emisor

Según quién emite los bonos se puede diferenciar entre:

  • Bonos públicos: son los bonos que emite el Estado y otras entidades públicas con el objetivo de financiar los presupuestos generales del Estado u otros presupuestos públicos. Esta es la vía que los Estados utilizan para cubrir el déficit público o deuda soberana de su país.
  • Bonos privados: son bonos corporativos emitidos por las empresas con el objetivo de financiar sus actividades normalmente relacionadas con fusiones y adquisiciones o para financiar costes de expansión.

Esta es la primera distinción y la más básica que debes conocer, pero veamos ahora otras formas de clasificar los bonos.

 

2. Bonos según el plazo de vencimiento

En el mercado (tanto en el primario como en el secundario) puedes encontrar bonos a 2, 3 y 5 años, a partir de esos 10 años son denominados como obligaciones. Y las emisiones con un vencimiento inferior a 2 años son las letras.

En este caso te muestro un ejemplo de bonos del estado:

Vencimiento de los bonos

Recuerda: los bonos son únicamente los que vencen a 2, 3 y 5 años (en este ejemplo los bonos se denominan bonos del estado).

 

3. Bonos según su calidad crediticia (rating)

El rango de calidad crediticia (o calidad del crédito) depende única y exclusivamente de las agencias de calificación. Estas agencias como Standard & Poor’s, Moody’s o Fitch, establecen unos rangos que, aunque pueden ser muy amplios, por norma general se distinguen entre 2 tipos:

  1. Bono con grado de inversión (investment grade): son bonos con un nivel de solvencia muy grande y que por lo tanto su tipo de interés es más reducido (el riesgo de la inversión es poco).
  2. Bonos con grado de especulación y grado de alto rendimiento: son bonos de compañías con un nivel de calificación más bajo, lo que significa que tienen una probabilidad de riesgo de impago más alto. Es por eso que estos bonos ofrecen unos intereses más elevados.

Los bonos que están muy por debajo de la calificación crediticia de BBB (fíjate en la columna amarilla de la tabla que viene a continuación) son considerados como bonos basura (junk bonds).

Tipos de bonos

4. Bonos según el cupón

También se pueden distinguir los bonos según las formas en las que se reparte el cupón (o los intereses):

  • Bonos con cupón fijo: este tipo de bono reparte periódicamente un interés. Las fechas de los pagos se establecen justo en el momento de la emisión.
  • Bono cupón cero: este tipo de bono no paga intereses hasta la fecha de vencimiento y la rentabilidad que se obtiene viene dada por la diferencia entre el precio de adquisición y el precio de reembolso del bono. Por ejemplo, para obtener un 3% compraríamos el bono por 862 euros para recibir a la fecha de vencimiento de 5 años 1.000€ (cálculo en relación al interés compuesto, el 3% se reinvierte en el valor del cupón y lo incrementa).
  • Bono con cupón flotante: son bonos que ofrecen un tipo de interés flotante, es decir, varía en función del tipo de interés del mercado monetario (Euribor, Libor…) más un diferencial fijo. Por ejemplo: Euribor + 0,5%.

En este caso los bonos de cupón fijo son los más habituales.

 

5. Bonos según otras características

Además de todas las clasificaciones que hemos visto, también podemos encontrar que las entidades privadas emiten:

  • Bonos convertibles: son bonos que a su vencimiento se convierten en acciones. En estos casos, normalmente el interés del bono convertible es inferior a un bono normal.
  • Bonos de deuda perpetua: son bonos que no tienen vencimiento, es decir, el emisor no devuelve el importe principal sino que paga intereses (cupones) de forma vitalicia. El emisor se reserva el derecho a amortizar la deuda y devolver el capital principal. Es por ello que los intereses son, por lo general, más elevados que los que ofrecen otro tipo de bonos.

Y ahora, solo nos queda por ver otro tipo de bono relativamente más ‘nuevo’.

 

6. Los bonos verdes

Los bonos verdes pueden ser emitidos tanto por entidades públicas como privadas, y son bonos destinados a financiar proyectos sostenibles que contribuyan a paliar el cambio climático (o que ayuden a adaptarnos al mismo).

Para que un bono sea considerado ‘bono verde’ la actividad de la empresa o entidad emisora deberá estar enfocada en alguna de las temáticas que publica la ICMA (International Capital Market Association):

  • Energías renovables.
  • Eficiencia energética.
  • Prevención y control de la contaminación.
  • Gestión sostenible de los recursos naturales y el uso de la tierra.
  • Conservación de la biodiversidad terrestre y acuática.
  • Transporte limpio.
  • Gestión sostenible del agua y de las aguas residuales.
  • Adaptación al cambio climático.
  • Productos adaptados a la economía ecológica y/o circular, tecnologías y procesos de producción.
  • Edificios ecológicos.

Además, para que una entidad tenga el permiso de emitir bonos verdes, la ICMA se encarga de evaluar y seleccionar los proyectos.

Una vez ha evaluado un proyecto y cumple con sus estándares, la ICMA determina la cantidad de bonos verdes que podrá emitir la entidad y cómo tendrán que dar la información y publicar los informes.

 

✅ Cómo comprar los bonos (e invertir en ellos)

Existen diferentes formas para invertir en este activo.

 

1. Comprar bonos en el mercado primario

En el mercado primario la venta de los bonos se efectúa mediante subastas competitivas. Y, por norma general, quienes acuden al mercado primario a comprar bonos (sobre todo si son bonos de los Estados) son los bancos e inversores institucionales, además de los inversores particulares.

Sin embargo, este mercado exige invertir con un importe mínimo de entrada.

En el caso de los bonos del estado este importe es de 1.000€ o múltiplos de esta cifra, superior al importe que hay que invertir para entrar en este tipo de bonos a través de los mercados secundarios.

Para comprar bonos del Estado en el mercado primario hay que acudir al Tesoro Público (del país al que se le quiere comprar deuda) que es quien se encarga de realizar las subastas.

 

2. Compra de bonos en el mercado secundario

Es muy habitual que los inversores institucionales vendan los bonos que han adquirido en el mercado primario en el mercado secundario, permitiendo así que los inversores particulares puedan también invertir en bonos. Para poder comprar bonos es necesario ser cliente de un bróker de confianza.

Pero la inversión en bonos en este mercado puede variar según en qué formato decidas invertir en bonos.

Puedes invertir en bonos a través de:

  • Bono individual: el comprador puede acceder a la plataforma de su bróker y puede comprar directamente el bono del Estado o de la corporación que desee, a precio de mercado.
  • Fondos de inversión: los fondos que invierten en bonos, tanto estatales como corporativos, te permiten tener una cartera diversificada de bonos sin que tú tengas que estar pendiente de la cotización. El beneficio de esta inversión depende única y exclusivamente de lo bien que lo haga el gestor. Y, en este caso, hay que tener presente que las comisiones a pagar suelen ser más altas porque hay que pagar la gestión de ese fondo.
  • ETFs de bonos: son un paquete de bonos que te permiten, al igual que con los fondos, tener una diversificación de bonos (en este post te explico en profundidad qué son). Estos activos financieros son los que yo misma utilizo cuando la bolsa se encuentra en un ciclo bajista (en mercados alcistas la rentabilidad de las acciones es superior al de los bonos y en bajistas la rentabilidad de los bonos aumenta y las acciones baja). Puedes aprender todo mi sistema de inversión en el curso Alto Rendimiento en Bolsa a Largo Plazo.

Tienes que saber que el bono individual funciona exactamente como te he estado explicando durante todo el artículo, con sus cupones y la devolución final del capital invertido. Sin embargo, con los fondos y los ETFs el tema cambia.

Al invertir en fondos y/o ETFs, los bonos comprados se van renovando constantemente, por lo que si bien se pueden cobrar los cupones (a veces no se cobran porque se reinvierten) no se recibe, a vencimiento, el capital invertido.

El capital se recupera o no dependiendo de la evolución de la cotización de ese fondo o ETF y de si distribuyen el cupón (lo pagan) o lo reinvierten (en vez de pagarlo lo reinvierten en aumentar la cartera).

Sin embargo, la gran ventaja frente a la compra de bonos individuales es la diversificación.

Si has comprado bonos individuales de una empresa y esta quiebra, los beneficios se pueden ver reducidos o incluso puedes perder el dinero invertido. Si has comprado un fondo o un ETF, si una de las empresas quiebra aún te quedan las otras (el riesgo de perder capital es muy inferior).

 

✅ Los riesgos de invertir tu capital en bonos

A pesar de estar calificados como activos de renta fija, invertir en bonos puede tener ciertos riesgos:

  • Riesgo de inflación: cuando un inversor cobra un bono, este desembolsa una cantidad de dinero y espera recibir durante «x» años los cupones y recuperar su capital inicial. Ahora bien, ese rendimiento esperado puede verse mermado si la inflación aumenta ya que el coste de vida aumenta. Por ejemplo, si un inversor compra un bono con un tipo de interés del 2% y la inflación crece un 3% después de la compra de los bonos, el tipo de retorno real del inversor será de un -1%.
  • Riesgo de impago o de crédito: es el riesgo que corre un inversor por la posible falta de cobro de los intereses y/o del capital principal de la inversión por parte del emisor, un factor que va íntimamente ligado a la prima de riesgo.
  • Riesgo de bajada de la calificación: si la calificación del emisor es baja o su solvencia se pone en duda, los siguientes bonos que quiera emitir tendrán que tener un tipo de interés más elevado. Esto significa que la empresa necesitará hacer frente a más deuda para poder pagar a los tenedores de bonos actuales.
  • Riesgo de liquidez (en el mercado bursátil): no hay contrapartida, es decir, si no hay demasiado movimiento de oferta y demanda puedes tardar días en poder comprar o vender un bono.

A la hora de elegir el bono individual o el fondo que invierte en bonos es importante tener en cuenta estos riesgos.

✅ Qué inversión es mejor: ¿acciones o bonos?

En general, viendo las estadísticas, desde hace más de 215 años las acciones remuneran mucho más que los bonos. Sin embargo, el riesgo a perder con las acciones siempre es mayor.

Por otro lado:

Los bonos son un activo interesante para inversores conservadores, con aversión al riesgo, o para inversores que quieran adquirir algún activo más seguro.

Sin embargo, en un mercado bajista normalmente los bonos son más rentables que la mayoría de acciones y se pueden incluir dentro de la estrategia de inversión como un activo refugio.

Por ejemplo, en el curso de Alto Rendimiento en Bolsa a Largo Plazo explico mi estrategia de inversión con ETFs en la que:

  • En los mercados alcistas compro ETFs de acciones (no cualquier acción, sino las que más remuneran en ese momento puesto que incluso en una época de mercados alcistas es necesario cambiar de ETFs según la estrategia que sigo).
  • En los mercados bajistas compro ETFs de bonos para paliar las bajadas.

Este método se adapta a las condiciones de mercado y busca siempre invertir en el activo que más remuneración esté dando en ese momento (una diferencia muy importante con las estrategias buy & hold tradicionales, que lo que hacen es mantener ese activo aunque el mercado sea bajista).

Pero, cuidado, para utilizar los bonos como un activo refugio, no sirve cualquier ETF o bono.

 

✅ En conclusión, ¿para quién es interesante invertir en bonos?

Independientemente de si el mercado está bajista o no, los bonos son un activo financiero interesante para personas con un perfil conservador o que se encuentran cerca de la edad de jubilación y buscan unos ingresos regulares para complementar la pensión.

Pero si tu perfil como inversor es más arriesgado, mi opinión es que siempre es mucho mejor invertir en acciones que en bonos.

Y esto es porque se consiguen mejores resultados, con la excepción de las épocas en las que el mercado es bajista. En este momento es cuando invertir en bonos es una buena opción y te ayuda, de algún modo, a refugiarte de las bajadas bursátiles.

Espero que gracias a este artículo entiendas ahora el funcionamiento de los bonos en profundidad. Si tienes cualquier duda o quieres dejarme un mensaje puedes hacerlo en comentarios.

Hasta el próximo artículo, te deseo unas muy felices inversiones.

2 comentarios en “¿Qué son los bonos? Definición, características y estrategias a tener en cuenta”

  1. HOLA ANDREA, MUY BUEN ARTICULO, ESTOY BUSCANDO UN INSTRUMENTO QUE CONTENGA «BONOS VERDES», YA SEA COMO ETF´S O ALGÚN EMISOR QUE LOS VENDA, PERO NO ENCUENTRO ALGUNO, TU ME PODRÍAS ORIENTAR?

    SALUDOS.

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