Sí, aunque el fondo de seguridad exige una decisión adicional: en qué moneda lo mantienes.
En economías con inflación alta y persistente, guardar todo el colchón en moneda local erosiona su valor muy deprisa.
Un reparto habitual consiste en dejar en moneda local lo necesario para los gastos corrientes de unos meses y llevar el resto a divisa fuerte o a activos indexados.
La proporción exacta depende de tus gastos y de tu tolerancia al riesgo de tipo de cambio.