Los gastos superfluos son aquellos desembolsos destinados a caprichos o necesidades no esenciales, como suscripciones que no usas o compras impulsivas.
Dentro de esta categoría encontramos los “gastos hormiga”, que son pequeñas sumas de dinero gastadas diariamente (como el café en el bar) que parecen insignificantes pero sumadas suponen una cifra considerable.
Identificar y eliminar estos gastos es una de las formas más rápidas y efectivas de generar capacidad de ahorro sin comprometer tu nivel de vida básico.