Ahorrar no es solo guardar dinero, es crear un colchón de seguridad o fondo de emergencia que te proteja ante imprevistos como la pérdida de empleo o averías graves.
El presupuesto te permite destinar un porcentaje específico de tus ingresos al ahorro de forma sistemática antes de gastar en partidas prescindibles.
Esta disciplina financiera es el primer paso para poder invertir después, permitiéndote alcanzar la libertad financiera y vivir con mayor tranquilidad económica.