El periodo de bloqueo es una cláusula temporal que restringe a los accionistas originales, directores y fundadores de la empresa la venta de sus títulos en el mercado tras la salida a bolsa.
Esta restricción suele durar varios meses y tiene como objetivo prioritario evitar una inundación de oferta de acciones que hunda la cotización en sus inicios.
Una vez que este plazo expira, el mercado suele vigilar de cerca el comportamiento de estos grandes inversores, ya que sus ventas masivas pueden presionar el precio a la baja.