En el entorno de los criptoactivos y la tecnología blockchain, los procesos homólogos a una IPO tradicional se conocen como ICO (Initial Coin Offering) o IEO (Initial Exchange Offering).
A través de estos mecanismos, los proyectos lanzan y ofrecen una nueva criptomoneda o token al público con el fin de captar financiación para su desarrollo.
Bajo el actual Reglamento europeo MiCA, estas ofertas exigen que el emisor sea una persona jurídica y publique un libro blanco estructurado, aproximando su regulación a los estándares bursátiles.