El PER de una empresa indica cuántas veces estás pagando el beneficio anual de una compañía al comprar una participación en ella.
Para interpretarlo correctamente, nunca debe analizarse de forma aislada: hay que compararlo con el PER histórico de esa misma empresa, con la media de su sector y con el de compañías similares.
Además, factores como el nivel de deuda, el ciclo de vida de la empresa o el momento del ciclo económico pueden alterar significativamente su lectura.