Aunque no existe una cifra mágica, habitualmente se considera que un PER de 15 es un valor estándar o equilibrado para la mayoría de las compañías.
Un rango situado entre 10 y 17 suele calificarse como “normal” dentro del análisis fundamental de acciones.
Sin embargo, es vital no tomar estas cifras como reglas fijas, ya que un PER alto puede estar justificado por grandes expectativas de crecimiento futuro.