Es un colchón de riqueza suficiente para vivir sin trabajar durante diez años o más.
Los millonarios del estudio lo llamaban, en inglés, go-to-hell fund.
Según los autores, un hogar con 1,6 millones de dólares de patrimonio podía vivir cómodamente más de doce años sin ingresos.
Además, estos hogares seguían ahorrando al menos el 15 % de lo que ganaban con su trabajo.