El patrimonio neto es el valor de todo lo que tienes menos todo lo que debes.
Incluye tu vivienda, otros inmuebles, cuentas, inversiones, planes de pensiones y el valor de tu negocio, y resta hipotecas, préstamos y tarjetas.
La Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, por ejemplo, no incluye los coches en la riqueza neta.
Excluirlos también en tu cálculo es razonable, porque pierden valor cada año.