Las empresas de ciberseguridad puras ofrecen una exposición más directa al sector y suelen ser más sensibles a su crecimiento.
Las grandes tecnológicas (Microsoft, Google, Amazon) tienen divisiones de seguridad relevantes, pero su cotización responde a muchos otros factores además de la ciberseguridad.
La combinación de ambos tipos de empresas puede ofrecer un equilibrio interesante entre exposición temática y estabilidad en la cartera.