Un resultado negativo es una señal de alerta que indica que estás viviendo por encima de tus posibilidades actuales y podrías caer en el sobreendeudamiento.
En este caso, debes analizar qué gastos puedes recortar de inmediato, empezando por los superfluos y evaluando si puedes reducir algunos gastos variables o fijos (como cancelar líneas de teléfono innecesarias).
También es vital evaluar cuánto tiempo puedes mantener esa situación con tus ahorros actuales antes de verte obligado a pedir préstamos o “deuda mala”.