El prorrateo es el mecanismo de distribución que se activa cuando la demanda de acciones por parte de los inversores supera la cantidad de títulos que la empresa ha puesto a la venta.
Ante esta situación de sobredemanda, se reduce el número de acciones adjudicadas a cada solicitante de manera proporcional a su petición original.
Esto implica que un inversor particular podría recibir menos títulos de los que solicitó e indicó en su mandato de compra inicial.