Comprométete con un porcentaje de cada cobro en lugar de con una cifra fija.
Con ingresos variables, fijarte 300 € mensuales te obliga a romper el plan los meses flojos, y romperlo una vez facilita romperlo siempre.
Un porcentaje se adapta solo a cada ingreso y mantiene el hábito intacto.
Compensa además la irregularidad situando tu fondo de seguridad en la parte alta de la horquilla.