Sí, absolutamente. El mercado continuo está abierto a todo tipo de inversores, desde los grandes fondos institucionales hasta los particulares que empiezan con importes reducidos.
Para operar, basta con abrir una cuenta en un bróker regulado que ofrezca acceso a la bolsa española.
Gracias a la digitalización, hoy en día cualquier persona puede consultar cotizaciones, ejecutar órdenes y gestionar su cartera desde el móvil o el ordenador, con comisiones muy competitivas.