Sí, las dos situaciones más habituales son las siguientes:
La primera es la liquidación del fondo, cuando la gestora decide disolverlo por pérdida de patrimonio o por falta de partícipes, y entonces se reparte el patrimonio entre los que quedan.
La segunda es el mínimo a mantener: si tras un reembolso parcial tu saldo cae por debajo del importe mínimo que fija el folleto, la gestora puede reembolsar el resto.
En caso de fusión con otro fondo, se te comunica con antelación y puedes salir sin comisión (aunque podría implicar algún coste).