No necesitas ser un experto técnico, aunque sí ayuda entender la lógica del gasto público.
La clave está en observar los presupuestos militares y los grandes contratos de los países de la OTAN.
Las decisiones políticas suelen impactar de forma directa en las cotizaciones del sector.
Por eso la información macroeconómica es tan valiosa como el análisis de cada empresa.