Sí, es completamente legal.
No existe ninguna prohibición para que un residente en España compre acciones de baja capitalización en mercados extranjeros a través de un intermediario autorizado.
Lo que sí debes comprobar es que tu bróker esté registrado en la CNMV o en otro supervisor europeo, y consultar el buscador de advertencias sobre entidades no autorizadas antes de abrir cuenta en cualquier plataforma que no conozcas.