La vía más habitual es a través de ETFs con certificación UCITS, que sí puedes comprar como inversor europeo.
Los ETF estadounidenses más conocidos no están disponibles para el minorista de la Unión Europea.
También puedes optar por fondos de inversión especializados o por acciones concretas a través de tu bróker.
La opción ideal dependerá de tu perfil y de cuánta gestión quieras delegar.