Lo verdaderamente recomendable es acceder al mercado con un plan bien estructurado, asignando un porcentaje moderado de tu cartera y escalonando las operaciones.
Aunque estadísticamente el mes de enero ha mostrado históricamente rendimientos positivos muy singulares, basar una estrategia en la estacionalidad de un único mes es solo una pauta del pasado que no garantiza ganancias futuras.
Para mitigar la preocupación de entrar en un mal momento, realizar aportaciones periódicas con pequeñas cantidades es la mejor forma de promediar el precio de adquisición.