Al no considerarse «oro de inversión», la compra de platino físico con entrega dentro de España está sujeta al pago del 21 % de IVA.
En cuanto al impuesto sobre la renta (IRPF), las ganancias obtenidas por su venta tributan en la base imponible del ahorro con tipos progresivos que oscilan entre el 19 % y el 30 %.
Cabe destacar que no se aplican retenciones automáticas al vender, por lo que el propio inversor es el único responsable de declarar la plusvalía en su declaración de la renta.