Se utiliza de forma masiva en la fabricación de autocatalizadores para vehículos y en el sector de la joyería de alta calidad debido a su dureza y densidad.
También es indispensable en la industria de la fibra de vidrio para manipular vidrios fundidos gracias a su altísima resistencia al calor y a la corrosión.
Adicionalmente, se emplea en la refinación de petróleo, en la producción de fertilizantes agrícolas mediante ácido nítrico, en bujías de larga duración y en la fabricación de dispositivos biomédicos como los marcapasos.