Son ideas preconcebidas que generan rechazo o temor hacia la riqueza, impidiendo que busques oportunidades financieras de forma activa.
Entre las más comunes destacan el miedo a perderlo todo, pensar que la gente rica es egoísta o mala, y el temor al rechazo social o la envidia.
Al albergar estos pensamientos, la mente reacciona protegiéndose y alejando inconscientemente cualquier opción de prosperar económicamente.