Para calcular tu presupuesto mensual, suma todos los ingresos que recibes durante el mes (salario, ingresos extras, rendimientos de inversiones, etc.).
A continuación, suma por separado todos tus gastos, diferenciando entre gastos fijos, variables imprescindibles y superfluos.
La diferencia entre ambas cifras —ingresos menos gastos— es tu balance neto mensual: si es positivo, tienes margen para ahorrar e invertir; si es negativo, necesitas ajustar alguna partida.