No especialmente. Son instrumentos pensados para inversores experimentados que comprenden bien los mercados y saben gestionar el riesgo.
Para quien está empezando, un ETF o fondo indexado tradicional es una opción mucho más sencilla, predecible y, potencialmente, más rentable a largo plazo.
Si te interesa aprender sobre inversión pasiva antes de dar el salto a instrumentos más complejos, en el blog encontrarás recursos y calculadoras financieras para ayudarte en ese camino.