Mientras no vendas ni intercambies, no hay ganancia patrimonial que declarar en el IRPF.
Sí puede haber obligaciones informativas: el modelo 721 si tus saldos en exchanges no residentes superan los 50.000 euros a 31 de diciembre, y el Impuesto sobre el Patrimonio si tu patrimonio total supera el mínimo exento de tu comunidad.
Las recompensas de staking tributan en el momento de recibirlas aunque no las vendas.
Y un intercambio de una criptomoneda por otra cuenta como venta, aunque nunca pases por euros.