Bastante más alta que en un índice global de grandes compañías, y muy distinta según la geografía. Según los datos de justETF a agosto de 2026, el ETF de State Street sobre el S&P Mid Cap 400 presenta una volatilidad a un año del 22,40% y una caída máxima del 41,98% desde 2012. El ETF de iShares sobre mid caps europeas registra una volatilidad del 11,39% y una caída máxima del 38,11% desde 2017.
Estas cifras no significan que las mid caps estadounidenses sean siempre el doble de volátiles que las europeas: la volatilidad a un año refleja un periodo concreto y puede cambiar rápidamente.
A cinco años, por ejemplo, la diferencia se reduce: aproximadamente 21,2% frente a 14,8%. Lo que sí muestran los datos es que la geografía y el periodo analizado importan mucho y que ambos mercados han sido capaces de sufrir caídas superiores al 35% desde el lanzamiento de estos ETF.