La ventaja fundamental es la diversificación inmediata, ya que con una inversión mínima reduces el riesgo de pérdida que tendrías al comprar acciones de una sola empresa.
También destacan por su accesibilidad, pues no suelen exigir un importe mínimo de entrada, lo que permite empezar a construir una cartera con cantidades pequeñas de dinero.
Además, ofrecen una gran transparencia y liquidez, permitiendo al inversor conocer el valor exacto de su inversión en cada minuto de la jornada y retirar su dinero cuando lo necesite.