Si la empresa entra en liquidación, el accionista cobra el último, después de acreedores y bonistas, y lo habitual es que no quede nada.
Si simplemente la excluyen de cotización, conservas las acciones pero pierdes el mercado donde venderlas.
En el caso estadounidense, esos valores pueden pasar a negociarse OTC, muchas veces en el Expert Market. En este último caso, la información de cotizaciones disponible para el público es muy limitada y muchos brókers restringen la operativa, lo que puede dificultar mucho la salida.