Es una estrategia que establece que puedes retirar el 4% de tu cartera de inversiones en el primer año de jubilación y ajustar esa cantidad por inflación cada año siguiente.
Si lo haces así, existe una alta probabilidad de que tus ahorros duren al menos 30 años.
Fue desarrollada en los años 90 a partir de datos históricos del mercado y sigue siendo uno de los marcos de planificación de jubilación más utilizados del mundo.