El TER (Total Expense Ratio) y el OCF (Ongoing Charges Figure, o «gastos corrientes») son dos indicadores muy similares que a menudo se usan indistintamente, pero con matices relevantes.
El OCF es el indicador estandarizado actualmente obligatorio en el DFI de los fondos europeos, introducido por la normativa PRIIPs y MiFID II para homogeneizar la información entre países.
En la práctica, el OCF suele ser ligeramente distinto al TER: puede incluir o excluir algunas partidas concretas según la metodología de cálculo aplicada.
Si consultas la ficha de un fondo o ETF en plataformas como JustETF o MyInvestor, verás que frecuentemente aparece el término «gastos corrientes» u «OCF» en lugar de TER.
Para tomar decisiones de inversión, puedes usar ambos indicadores de la misma forma: cuanto más bajo, mejor para el partícipe.