Con este capital resulta difícil comprar una vivienda al contado en la mayoría de grandes ciudades españolas.
Sin embargo, sí puede servir como entrada para acceder a una hipoteca, o para adquirir inmuebles más pequeños como garajes o locales en núcleos con buena proyección. Otra opción es invertir en REITs o SOCIMIs, o bien a través de plataformas de crowdfunding inmobiliario.