Bitcoin tocó su máximo histórico de 126.000 dólares en octubre de 2025 y luego corrigió un 30 % hasta cerrar el año cerca de los 88.000 dólares.
Tres razones principales explican esta divergencia: la presión vendedora de tenedores históricos (incluyendo monedas inactivas desde 2010-2011), la fase de maduración del activo y el hecho de que aún no forma parte de las reservas oficiales de los grandes bancos centrales.