En términos estrictamente financieros, la comparación no favorece a los relojes.
Un fondo indexado ofrece liquidez diaria, diversificación instantánea, costes de custodia mínimos y compensación fiscal de pérdidas, cuatro cosas que este activo no tiene.
Invertir en relojes es rentable en casos concretos y para quien domina el mercado, pero como sustituto de una cartera diversificada no resiste el análisis.