El testamento se puede “abrir” (conocer su contenido) desde el momento del fallecimiento. Sin embargo, debes seguir un procedimiento: obtener el certificado de defunción, esperar 15 días y solicitar el certificado de últimas voluntades.
Con ese certificado acudes a la notaría donde se otorgó el testamento y solicitas copia autorizada. Todo el proceso puede completarse en 3-4 semanas si no hay complicaciones.