Aunque el whisky es un bien tangible que acumula valor con la maduración, no es un activo exento de los ciclos propios del mercado de bienes de lujo.
Como ejemplo de ello, entre los años 2023 y 2024 el mercado del whisky raro experimentó una corrección importante con caídas en los precios y en los volúmenes de transacciones.
Por este motivo, se debe enfocar siempre como una inversión de diversificación a largo plazo, entendiendo que los rendimientos pasados nunca garantizan subidas inmediatas.