La estrategia más consistente es especializarse en un segmento estrecho en lugar de acumular piezas variadas.
Quien concentra su conocimiento en una marca o en un periodo concreto detecta antes las oportunidades y valora mejor el estado de conservación.
En joyería, además, gran parte del valor reside en el metal y las piedras, no en la firma, lo que la acerca más a una materia prima que a un objeto de colección.