Para la mayoría de inversores particulares, la vía más cómoda y diversificada es un ETF de uranio UCITS.
Quien quiera más control puede comprar acciones de mineras concretas como Cameco o Kazatomprom.
Y los más convencidos del déficit de oferta pueden optar por la inversión en uranio físico.
La elección depende siempre de tu perfil de riesgo y tus conocimientos.