En España, las ganancias por venta de un ETF tributan en la base del ahorro del IRPF, y a diferencia de los fondos de inversión tradicionales no se benefician del traspaso sin peaje fiscal.
Es decir, cada vez que vendas para cambiar de producto, pasas por Hacienda.
En Latinoamérica el tratamiento varía mucho por país, así que conviene consultarlo con un asesor fiscal local antes de invertir.