Para un ETN estructurado como título de deuda, la regla general aplicable es la de los activos representativos de la cesión de capitales a terceros: el resultado de la venta, amortización o reembolso se califica como rendimiento del capital mobiliario, positivo o negativo, y se integra en la base del ahorro del IRPF.
No debe tratarse automáticamente como una ganancia o pérdida patrimonial por el mero hecho de cotizar en bolsa.
De todos modos, conviene confirmarlo con un asesor fiscal y con la documentación del emisor. Lo que sí está claro es que no son instituciones de inversión colectiva, así que no les aplica el régimen de traspasos entre fondos.