La herencia de un fondo de inversión tributa en dos momentos distintos.
Primero, los herederos deben pagar el impuesto de sucesiones por el valor de mercado del fondo en el momento del fallecimiento.
Después, cuando el heredero venda el fondo, tributará en IRPF solo por las ganancias patrimoniales generadas desde el momento de la herencia. El heredero adquiere el fondo con un nuevo valor de adquisición equivalente al valor de mercado en la fecha del fallecimiento, por lo que la ganancia latente que tenía el fallecido no vuelve a tributar en IRPF
La tributación en IRPF puede ser del 19% al 28% según la cuantía de la ganancia.