Las ganancias obtenidas por la venta de whisky tributan en la base del ahorro del IRPF como una ganancia patrimonial.
Los tipos impositivos en España se aplican de forma progresiva por tramos, empezando en un 19% para beneficios de hasta 6.000 € y subiendo de forma escalonada hasta el 30% para ganancias que superen los 300.000 €.
Al realizar la declaración, se debe calcular la diferencia entre el precio de venta y el de compra convirtiendo ambas operaciones a euros, independientemente del tiempo que hayas mantenido la inversión.