Si no tienes suficiente capital, puedes optar por alternativas como el crowdfunding inmobiliario, donde participas con pequeñas cantidades en proyectos colectivos, o invertir en REITs, SOCIMIs o mediante la tokenización inmobiliaria, adquiriendo derechos sobre bienes inmuebles sin necesidad de ser propietario. Hoy en día, es posible invertir en el sector inmobiliario con poco dinero.