El volumen es clave para detectar el interés de los inversores institucionales, ya que una subida de contratos negociados suele anticipar alzas en el precio.
Las bandas de Bollinger se adaptan a la volatilidad del mercado y son ideales para identificar el inicio o el final de las tendencias.
Ambos indicadores combinados te ayudan a decidir de un vistazo si es el momento idóneo para adquirir un activo financiero.