En España, las plusvalías tributan como rendimiento del ahorro cuando vendes o reembolsas, entre el 19% y el 30% según el tramo.
La gran ventaja es que puedes traspasar entre fondos UCITS sin tributar hasta que retiras el dinero de forma definitiva.
Ese diferimiento fiscal potencia el efecto del interés compuesto y no se aplica a los ETFs.