Los roboadvisors son perfectos si estás empezando o no tienes tiempo para gestionar activamente tu cartera, ya que automatizan todo el proceso según tu perfil de riesgo con comisiones bajas.
Si tienes más conocimientos y tiempo, gestionarlo por tu cuenta con ETFs y fondos indexados puede reducir costes, pero requiere formación continua.
La mayoría de inversores exitosos comienzan con roboadvisors y luego diversifican hacia gestión propia a medida que aprenden.