Sí, las materias primas y metales preciosos son opciones interesantes para 2026.
El oro, después de una corrección del 11,50% desde sus máximos históricos de octubre 2025, presenta una oportunidad de compra como activo refugio frente a la inflación y las tensiones geopolíticas.
La plata también puede ser interesante, aunque requiere mayor conocimiento sobre timing.
Materias primas vinculadas con tecnología, energías renovables y movilidad eléctrica tienen gran potencial: litio, cobalto, grafito, cobre, níquel y uranio se benefician de la transformación tecnológica y el near-shoring.
Puedes invertir en una cesta de materias primas asignando aproximadamente un 5% de tu cartera para diversificar sin complicarte.