La principal diferencia reside en cómo devuelves el dinero al banco:
- Sistema Francés: La cuota es fija. Pagas menos capital al principio y más al final. Es más accesible al inicio porque la cuota es más baja que en otros sistemas.
- Sistema Alemán: La amortización de capital es fija, pero la cuota es decreciente. Empiezas pagando mucho más cada mes, pero la cuota baja con el tiempo.
Aunque el sistema alemán permite un mayor ahorro de intereses totales, el sistema francés es el preferido por la mayoría porque no requiere un esfuerzo financiero tan alto en los primeros años, que es cuando solemos tener más gastos tras la compra de la vivienda.
Nuestra calculadora utiliza el sistema francés por ser el estándar del mercado hipotecario actual.